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martes, 28 de abril de 2015


"Era, por lo demás, uno de esos que prefieren asistir a su propia vida y consideran improcedente cualquier aspiración a vivirla. (...) Son personas que contemplan su destino de la misma forma en que la mayoría acostumbra a contemplar un día de lluvia."

Alessandro Baricco, Seda


miércoles, 22 de abril de 2015

Problemas de geografía personal


Nunca sé despedirme de ti, siempre me quedo
con el frío de alguna palabra que no he dicho,
con un malentendido que temer,
ese hueco de torpe inexistencia
que a veces, gota a gota, se convierte
en desesperación.
Nunca se despedirme de ti, porque no soy
el viajero que cruza por la gente,
el que va de aeropuerto en aeropuerto
o el que mira los coches, en dirección contraria,
corriendo a la ciudad
en la que acabas de quedarte.
Nunca sé despedirme, porque soy
un ciego que tantea por el túnel
de tu mano y tus labios cuando dicen adiós,
un ciego que tropieza con los malentendidos
y con esas palabras
que no saben pronunciar.
Extrañado de amor,
nunca puedo alejarme de todo lo que eres.
En un hueco de torpe inexistencia,
me voy de mí
camino a la nada.
                                                   Luis García Montero, Los días

miércoles, 8 de abril de 2015

Reestreno


Pudiera ser
que aquí llegara yo
--en todo mi teatro--
con el libro indeciso de los gestos
que la noche nos busca
y la tranquilidad
de ser desconocidos
entre focos que alumbran
esta ciencia ficción de nuestra vida.

Pudiera ser
que aquí llegara hoy
sin creerme la historia que aprendimos
y trajera delirios
o canciones antiguas,
caballos de cartón
para seguirte, periódicos y anuncios
donde buscar tu nombre.
Pudiera ser también que nos extrañe
la ilusión que supuso saber desconocernos,
hasta llegar aquí,
fingidos en la voz, desdibujados,
como suenan los pasos de la soledad
en los cines vacíos de reestreno.

Sólo busco esta noche
lo que tus ojos buscan
cuando el placer nos cerca,
sólo entiendo el asedio de tus brazos
que no tienen pasado,
aunque tus cuerpos son
el escenario
donde mis manos miran la soledad perdida,

y hoy
todo sigue encendido como entonces,
por que sólo nos queda
                                  salir a saludar.

Crucemos los papeles que nos llevan
a la orilla del gozo y la ginebra,
sembremos con carteles nuestra piel
anunciando el horario
y las funciones,
el precio de la vida y sus manías,
los límites precisos de la escena.

Este mundo no es sueño como dicen
figuras de papel,
caballos de cartón desdibujados.

            
                                                                          Luis García Montero

lunes, 26 de enero de 2015

Otras veces


Quisiera estar en otra parte,

mejor en otra piel,

y averiguar si desde allí la vida,

por las ventanas de otros ojos,

se ve así de grotesca algunas tardes.


Me gustaría mucho conocer

el efecto abrasivo del tiempo en otras vísceras,

comprobar si el pasado

impregna los tejidos del mismo zumo acre,

si todos los recuerdos en todas las memorias

desprenden este olor
 a fruta madura mustia y a jazmín podrido.


Desearía mirarme

con las pupilas duras de aquel que más me odia,

para que así el desprecio

destruya los despojos


de todo lo que nunca enterrará el olvido.

Ángel González
(...que en las tardes que me huyen parece sangrarme).

martes, 25 de febrero de 2014

Mejor siempre en boca de otros.

“La vida, como un comentario de otra cosa que no alcanzamos, y que está ahí al alcance del salto que no damos. 
La vida, un ballet sobre un tema histórico, una historia sobre un hecho vivido, un hecho vivido sobre un hecho real.  
La vida, fotografía del número, posesión en las tinieblas (¿mujer, monstruo?), la vida, proxeneta de la muerte, espléndida baraja, tarot de claves olvidadas que unas manos gotosas rebajan a un triste solitario.”

 Rayuela, de Julio Cortázar. Capítulo 104. 

lunes, 20 de enero de 2014

26

"Andábamos sin buscarnos pero sabiendo que andábamos para encontrarnos...
...y lo que llamamos amarnos fue quizá que yo estaba de pie delante de vos, con una flor amarilla en la mano, y vos sostenías dos velas verdes y el tiempo soplaba contra nuestras caras una lenta lluvia de renuncias y despedidas y tickets de metro. 
(...) No estábamos enamorados, hacíamos el amor con un virtuosismo desapegado y crítico, pero después caíamos en silencios terribles y la espuma de la cerveza se iba poniendo como estopa, se entibiaba y contraía mientras nos mirábamos y sentíamos que eso era el tiempo."

Trocitos de Rayuela, de Julio Cortázar.

Encontrarse. Aquí. Así. Ahora.





viernes, 6 de diciembre de 2013

N.O.L.A.


“...porque aquí abajo, en la ciudad del caos, 

somos siempre nuestro peor enemigo.”

Tremé, 1x07.


Ciudad en ruinas. Música hasta sacarte el corazón.

Realidad.

Maravilla.







domingo, 24 de noviembre de 2013

Ya no es sólo un rato



Para vivir no quiero
niños, chalés y coches.
Qué alegría tan baja
saberte aquí a mi lado,
sentirme a la deriva
guardándote en secreto.

Para vivir yo quiero
oscuridad, chupitos,
portales sucios, frío,
Madrid de madrugada.
Saciados de los otros,
hablar de mí sin ganas,
hablar de ti sin prisa.
Y respirar profundo
y vaciarte los ojos,
rasgarnos la memoria,
abrirnos las entrañas,
dolernos de la vida,
pudrirnos de futuro.

Para vivir yo quiero
de una vez por todas
saber
si tú, aquí y ahora,
es igual a mañana.





sábado, 14 de septiembre de 2013

Septiembre.


"(...)

                                      Es tarde.
Uno escribe su vida en un poema,
analiza el amor
y se acostumbra
a seguir como está, junto a tu cuerpo
que quizá me recuerde todavía
desnudo entre las sábanas,

o las noches de lluvia nos confirman
que la vida, posiblemente hermosa,
no siempre es un asunto disponible
y que a veces resulta incluso mucha,
temible como ahora,
mientras que tengo miedo de besarte al azar.

Lo sé. Hemos sido extranjeros
hablándonos por señas demasiado cercanas,
ansiosos en las calles
de una nueva ciudad,
esperando tal vez que nos fotografíen
delante de este amor y de sus cicatrices,
eso que confundimos con nuestros sentimientos
o acaso
-en noches de locura-
con una sensación de humedad en los ojos.

Pero en pocas palabras se resumen
casi todos los días,
sus sílabas contadas en mis versos
y la felicidad.
Tibiamente los años
nos descubren
que nada existe ya sin tu sudor y el mío,
que somos todavía demasiado solemnes
cuando nos sorprendemos
temblando de pasión,
llenos de instinto mal disimulado.

Por eso, mientras llueve,
agradezco tu cuerpo entre las sábanas
y esta pasión desierta
de acariciar tus muslos,
más o menos extraños
y hermosos como un sueño
que acaba de llegar."




Luis García Montero, En los días de lluvia.





viernes, 8 de marzo de 2013

De profundis



Si vais por la carrera del arrabal, apartaos, no os inficione mi 
pestilencia.
El dedo de mi Dios me ha señalado: odre de putrefacción quiso 
que fuera este mi cuerpo,
y una ramera de solicitaciones mi alma,
no una ramera fastuosa de las que hacen languidecer de amor
al príncipe,
sobre el cabezo del valle, en el palacete de verano, 
sino una loba del arrabal, acoceada por los trajinantes,
que ya ha olvidado las palabras de amor,
y sólo puede pedir unas monedas de cobre en la cantonada.
Yo soy la piltrafa que el tablajero arroja al perro del mendigo,
y el perro del mendigo arroja al muladar.
Pero desde la mina de las maldades, desde el pozo de la miseria,
mi corazón se ha levantado hasta mi Dios,
y le ha dicho: Oh Señor, tú que has hecho también la podredumbre,
mírame,
yo soy el orujo exprimido en el año de la mala cosecha,
yo soy el excremento del can sarnoso,
el zapato sin suela en el carnero del camposanto,
yo soy el montoncito de estiércol a medio hacer, que nadie
compra,


y donde casi ni escarban las gallinas.
Pero te amo,
pero te amo frenéticamente.
¡Déjame, déjame fermentar en tu amor,
deja que me pudra hasta la entraña,
que se me aniquilen hasta las últimas briznas de mi ser,
para que un día sea mantillo de tus huertos!



Dámaso Alonso, Hijos de la ira.



miércoles, 27 de febrero de 2013

La primera persona


" (...) Ahórrate esfuerzos, toda la literatura del mundo está en primera persona, incluido el manual de la autoescuela. Amor mío, ¿para qué quieres un pronombre si ya tienes un nombre? La primera persona es estar vivo y los otros son siempre los muertos (sí, ya lo dijo Amenábar haciéndose aire con un número de Rufus). Cielo, sujétame la muleta que te voy a contar. Creo que sigo vivo, pero eso es lo de menos. ¿Has leído cosas de las Cruzadas? Pues yo vengo de antes. Vengo de cuando en los kioscos había libros de bolsillo y tebeos baratos. Vivía en un país que no era más grande que un parque con un chaval pinchándose en un banco. Es muy complicado ir todos los días al parque sin caerse del columpio. Es imposible que un héroe no encuentre a su heroína. Entonces todo el mundo era muy pobre, igual que ahora (por eso tú y yo nos queremos tanto). La gente era tan pobre que lo único que tenía era la primera persona. Cuando íbamos al colegio y la maestra nos daba la gramática nos decía: “los pronombres; bah, los pronombres, eso son cosas de ricos.(...) ”

Javier Pérez Andújar, La primera persona


Esta y otras delicias en El Butano Popular









martes, 18 de diciembre de 2012

Tanto olvido como el de las canciones. Tanta distancia.



"Nacimos de la infidelidad. De la mano de los dulces y las alcantarillas. Eran otros tiempos. Era el hachís. Era el sexo descalzo, en aquella casa azul, en aquel... Sobrevivimos a la infidelidad. Por ella y contra ella. Contar algo más sería imposible porque lo que ya no essólo invita a la piel. Sólo con el dolor del tacto. La adolescencia. Los otros tiempos. El amor dura tres años y aquí se acaba lo eterno. Solos como antes con los libros trenzados. Con los hilos trenzados al pecho y a las uñas y en la lejanía de un trayecto inútil: tú escribiste la novela, yo preferí tragar la juventud. Decirle adiós para decirte tú. Nacimos de la partitura rota. Del papel esparcido en el cuarto. No somos ellos pero nos reconocemos en sus rostros. El amor dura tres años, me decías. Me convenciste de ello y cometí el error querer detenerlo. El amor dura tres años desde el primer sexo. Desde la primera duda. Desde aquel sol que nos llevaba por delante. Quizá lo más terrible sea aquel sol. Quizá lo más terrible sea no ser. Quizá. Pero sí estar. Pero sí nacer. Pero cuánto queda. Y cuánto silencio. ¿Cuánto silencio?"



Del blog de Luna Miguel.





miércoles, 7 de noviembre de 2012

Deberes


Miércoles 31 de octubre. Alcalá de Henares, Madrid. El diluvio universal oculta las ruinas de la antigua cárcel de mujeres, el metafórico espectáculo que regalan las cristaleras de las aulas de la agonizante Facultad de documentación. Dentro, asignatura optativa en el rey de los paripés dilucidado en la reciente reforma del sistema educativo español (que no adjetivaré para no herir sensibilidades), alias Máster de Formación de Profesorado. Especialidad, Lengua española y literatura.

Sobre la tarima, el genial Joaquín Rubio. Deberes: búsquenme tres poemas y díganme cómo podríamos utilizarlos en una clase, qué aspectos de su comprensión señalarían y por qué. Y qué esperan que el alumno aprenda de ese poema. Me lo entregan el próximo miércoles.

En el primer segundo, cruzan por mi mente Salinas, León Felipe, Emilio Prados. ¿Algo de Borges…? ¿César Vallejo…? ¿Y Benedetti o Cortázar? ¿Góngora o Quevedo? Uf, no lo entienden. No lo entienden ni de coña. De Edad Media, ni hablamos.

Así estamos. O estábamos, hasta que se me ha cruzado un nombre por la mente.


Documento I, de Manuel del Barrio Donaire


Vivir el presente
En busca de comida y agua
y un buen apartamento por 500 euros al mes.

Sobrevivir.

Tener plaza de garaje
como el que tiene algo de salud,
arrodillarse los domingos
para comprobar la presión de los neumáticos.

Lo tengo,
no lo tengo,
lo tengo,
no lo tengo,
no lo tengo,
no lo tengo,
no lo tengo,
lo tengo.

Mi vida es como un álbum de cromos.

Si se me rompe el portátil
puedo morir de un ataque al corazón.



Gracias por inspirar mis deberes, Dr. Wiler.






martes, 23 de octubre de 2012

Encargo


No me des tregua, no me perdones nunca.
Hostígame en la sangre, que cada cosa cruel sea tú que
vuelves.
¡No me dejes dormir, no me des paz!
Entonces ganaré mi reino,
naceré lentamente.
No me pierdas como una música fácil, no seas caricia ni
guante;
tállame como un sílex, desespérame.
Guarda tu amor humano, tu sonrisa, tu pelo. Dálos.
Ven a mí con tu cólera seca de fósforos y escamas.
Grita. Vomítame arena en la boca, rómpeme las fauces.
No me importa ignorarte en pleno día,
saber que juegas cara al sol y al hombre.
Compártelo.


Yo te pido la cruel ceremonia del tajo,
lo que nadie te pide: las espinas
hasta el hueso. Arráncame esta cara infame,
oblígame a gritar al fin mi verdadero nombre.



Julio Cortázar



miércoles, 8 de agosto de 2012

Mañanas de TFM, vol. I.

"Se arrimó al chico. Ten presente que las cosas que te metes en la cabeza están ahí para siempre, dijo. Quizá deberías pensar en eso. 
Algunas cosas las olvidas, ¿no?
Sí. Olvidas lo que quieres recordar y recuerdas lo que quieres olvidar".


Cormac McCarthy, La carretera (2006).





viernes, 15 de junio de 2012

Bolero



Qué vanidad imaginar
que puedo darte todo, el amor y la dicha,

itinerarios, música, juguetes.
Es cierto que es así:
todo lo mío te lo doy, es cierto,
pero todo lo mío no te basta

como a mí no me basta que me des

todo lo tuyo.

Por eso no seremos nunca
la pareja perfecta, la tarjeta postal,
si no somos capaces de aceptar
que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno.

Por ahí un papelito
que solamente dice:
Siempre fuiste mi espejo,
quiero decir que para verme tenía que mirarte.

Julio Cortázar

viernes, 25 de mayo de 2012

Indiscreción

“No estoy limpia. Vengo de un cuento de hombres y mujeres tan verdad y mentira como cualquiera. No hace falta contar lo que se ve en mis brazos, lo amordazado de mis ingles. Tú sabes. Yo aprendo. Esa es la parte buena del negocio. Que estoy dispuesta. Quería decírtelo personalmente mientras te abro la boca para que puedas devorarme. Me pongo así en tus manos y empieza el juego. No estoy limpia. Atrás se quedan cosas que me han dejado estrías en la tripa, rayas blancas, brillantes, en las que puedes colocar tu lengua para que lama a trompicones la inexperiencia que dan los años, las señales que delatan mi edad de árbol. Empezaré soplando el color de tu carne. La acercaré a mis labios, me hundiré en el sabor de cada trago como si fueras mi nutriente. Luego, cuando conozca tu grado de acidez, llegaré a más. No habrá contemplaciones. Seré una plaga de dedos que entren y salgan y arañen, froten, lleven y traigan líquidos y olores. Seré dientes que hagan crujir tus huesos y arrebaten las regiones más blandas. Seré una pierna dúctil y escurridiza anudada en tu origen. Me ensartaré en todos tus extremos hasta verme inundada. No estoy limpia. Ya lo ves. No es necesario que me tapes ahora. No es necesario. No tengo nada que ocultar. Las manchas que arrastramos son las que nos dan forma. Ahora quiero que te quedes aquí, que me dejes hacer, que me dejes hacerme.”


Del poemario No estoy limpia, de Inma Luna (Baile del Sol, 2011). Ella es una sonrisa con rizos capaz de hacer enmudecer con una poesía tremendamente corporal. 

El poema está entre los tesoros que he encontrado tras dejarme convencer a terminar un día redondo en la presentación de La indiscreta, una nueva revista digital que promete mucho mucho. Además de leerse algunos poemas del primer número, se han dado adelantos del segundo. 

Insisto, al loro con los indiscretos. Darán que hablar. Y que sentir. 





miércoles, 9 de mayo de 2012

Dichoso congreso...



Congreso internacional "Mitologías modernas: iconos, reescrituras, arquetipos".
21 al 25 de mayo de 2012, por diversos lugares de la Facultad de Filología de la Complu.

Inundada de responsabilidad, ahí saldré, con el alma destruida y la cabeza bien alta, a batirme con quien sea necesario para defender que nos vamos a la mierda. 

Esto promete. Uf.


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